Iquique creció entre el mar y la pampa sobre una plataforma litoral compleja. La ciudad se asienta en terrazas marinas y depósitos eólicos donde la salinidad y la humedad ambiental generan un subsuelo con alta conductividad eléctrica. Identificar estratos salinos o napas someras antes de cimentar evita problemas de corrosión y asentamientos diferidos. El sondeo eléctrico vertical (SEV) mide la variación de resistividad en profundidad mediante electrodos alineados. Esto permite diferenciar capas secas de zonas saturadas con agua salobre. Complementamos el perfil geoeléctrico con ensayos mecánicos como el ensayo CPT cuando se requiere una correlación directa de resistencia de punta en suelos granulares, o con calicatas para validar visualmente la estratigrafía en los primeros metros del perfil costero de Iquique.
Un SEV en Iquique distingue un estrato seco de uno saturado con salmuera sin necesidad de perforar.
Preguntas más comunes
¿Cuánto cuesta un estudio de resistividad eléctrica en Iquique?
El costo varía según la cantidad de SEVs y la profundidad requerida. Para un sondeo vertical único con 100 metros de alcance, el rango habitual está entre $344.000 y $555.000. Si el proyecto necesita tomografía 2D con múltiples electrodos, el valor se ajusta en función de la longitud del perfil.
¿Qué diferencia hay entre un SEV y una tomografía eléctrica?
El SEV investiga la variación vertical de la resistividad bajo un punto. La tomografía eléctrica 2D entrega una imagen continua del subsuelo a lo largo de una línea. En Iquique usamos SEV para terrenos uniformes y tomografía cuando hay sospecha de cambios laterales bruscos en la salinidad.
¿Se puede hacer un SEV si el terreno es muy seco?
Sí, pero requiere una preparación especial. En suelos muy secos del sector alto de Iquique humedecemos los electrodos con solución salina para reducir la resistencia de contacto. Esto asegura una inyección de corriente estable y datos confiables.
¿Qué norma regula la agresividad del suelo en Chile?
La NCh170.Of2016 establece los límites de agresividad según la resistividad del suelo. Un valor menor a 30 Ohm·m indica agresividad alta y exige protecciones especiales para el hormigón. Nuestros informes incluyen la clasificación según esta norma para el diseño estructural.